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Lección 5 de 6 8 min Paso a paso gratis

Cuando el mercado cae un 30 %

El día que pase no vas a razonar bien. Por eso esta lección va de decidirlo ahora, que es cuando puedes.

En los últimos veinticinco años ha pasado tres veces. ¿Qué vas a hacer exactamente la próxima?

Las tres cosas, por orden

  1. No vendes

    Está escrito en tu política de inversión. Por eso se escribe cuando estás tranquilo: el día de la caída, «no vendo» tiene que ser una decisión ya tomada y no una que estés tomando.

  2. Sigues aportando

    La aportación de un mes malo es la que más rinde a largo plazo. Si está automatizada, no tienes que decidirla — que es todo el objetivo de automatizarla.

    Casi nadie cancela la estrategia entera. Lo que se cancela es «solo este mes, hasta que se aclare», y eso encadenado es lo mismo.

  3. Miras si te has salido de banda, y solo entonces rebalanceas

    Una caída desigual entre tus posiciones es el momento para el que las bandas existen: la parte que más ha caído es la que estás comprando barata.

Antes de seguir

Marzo de 2020, titulares de colapso. Rebalancear te dice que vendas bonos para comprar bolsa. ¿Qué tiene de difícil?

Lo que de verdad pasa esos días

Conviene describirlo antes de que ocurra, porque la parte difícil no es la caída: es lo que la rodea. Los titulares no dicen «el mercado ha bajado un 30 %», dicen que esta vez es distinto y explican por qué con argumentos que suenan sólidos — y a menudo lo son, porque siempre hay una razón real detrás de una caída. Tu cartera deja de ser un número abstracto y pasa a ser una cifra concreta de dinero que ya no tienes, comparada mentalmente con lo que costaría un coche o una entrada de piso.

¿Cuál es la tentación de verdad?

No es vender: es esperar a que se aclare. Suena prudente, no exige admitir que estás asustado y tiene una ventaja perversa — nunca falla, porque siempre se puede seguir esperando un poco más. Casi todo el dinero que se pierde en una caída no se pierde vendiendo en el suelo: se pierde no estando dentro durante la recuperación, que empieza cuando nada se ha aclarado todavía y se parece bastante a un rebote más de los que ya han fallado tres veces.

Por eso los tres pasos de arriba están escritos como una lista y no como un criterio. Un criterio hay que interpretarlo, y ese día no vas a interpretar bien.

¿Y cuánto tarda en volver?

Es el número que casi nadie tiene en la cabeza, y el que más ayuda. El simulador aplica a tus cifras la forma real de tres crisis y te dice no solo cuánto habría caído tu cartera, sino cuántos meses habría tardado en recuperarse. La recuperación no es instantánea, y saber que hablamos de meses o de años cambia bastante lo que sientes cuando estás dentro de una.

Y hay una lectura secundaria que sale gratis: si el resultado te parece inaceptable, el problema no es la crisis, es tu reparto. La solución no es prepararte mejor psicológicamente para aguantar algo que no vas a aguantar; es bajar la parte de renta variable ahora, cuando puedes hacerlo con la cabeza fría y sin que te cueste dinero.

Lo que no te van a contar

«Comprar en la caída» suena mejor de lo que se ejecuta. Nadie sabe si es el suelo, y casi todo el mundo que espera «un poco más abajo» se queda fuera de la recuperación. Aportar según tu calendario, sin acelerar ni frenar, es peor sobre el papel y mucho mejor en la práctica.

El fondo de emergencia es lo que decide si aguantas. Las caídas coinciden con recesiones y las recesiones con despidos: quien vende en el peor mes rara vez lo hace por pánico, lo hace porque necesita el dinero. Ninguna preparación mental sustituye a tener seis meses de gastos aparte.

Y una caída del 30 % en un índice no es una caída del 30 % en tu cartera — depende de tu reparto y de tu divisa. Por eso el simulador se ejecuta sobre tus cifras y no sobre un gráfico genérico.

Lo que hay que retener

  • No vender, seguir aportando, rebalancear solo si te has salido de banda.
  • La decisión se toma hoy, no el día que pase.
  • El número que falta en la cabeza de casi todos es cuántos meses tarda la recuperación.
  • Si el resultado simulado te parece inaceptable, cambia el reparto ahora.

Hazlo ahora

Aplica a tu cartera la caída de 2000, la de 2008 y la de 2020. No es una predicción: es ver cuánto habrías perdido y cuántos meses habrías tardado en recuperarte, con y sin seguir aportando.

Simular una crisis con mis cifras

Para profundizar