Lección 1 de 7 7 min Desmonta una idea gratis
La decisión que pesa más que elegir el fondo
Se discute muchísimo sobre qué fondo comprar y casi nada sobre en qué proporción. Está al revés.
Si le preguntas a alguien qué cartera tiene te dirá nombres de fondos. ¿Por qué casi nunca te dice el reparto?
Mueve el porcentaje en bolsa y mira lo que cambia. Los fondos son los mismos en todos los casos:
Lo que caería tu cartera si la bolsa cae un 40 %
−32 %
Orden de magnitud, no previsión: supone que la renta fija no se mueve, que es optimista — en 2022 cayó a la vez. Va en la lección 3.
Lo que casi todo el mundo piensa aquí
Que elegir bien el fondo es la decisión importante y el reparto un ajuste posterior. Por eso los foros están llenos de comparativas entre dos indexados que se llevan cuatro céntimos, y vacíos de discusiones sobre proporciones.
Antes de seguir
Dos personas tienen exactamente los mismos tres fondos. Una lleva el 80 % en bolsa y la otra el 40 %. ¿Cuánto se parecen sus carteras?
¿Qué significa exactamente «el 80 % de tu resultado»?
Conviene entenderlo bien porque se cita mal muy a menudo. No dice que el reparto explique el 80 % de tu rentabilidad final. Dice que explica la mayor parte de sus vaivenes: cuánto sube en los años buenos y, sobre todo, cuánto cae en los malos.
Y cuando eliges un reparto estás fijando tres cosas a la vez, que son las tres la misma: cuánto puede caer, cuánto puede subir y cuánto vas a tener que aguantar. La última es el límite real, porque una cartera que abandonas rinde cero. Fíjate en que ninguna de las tres habla de productos: son decisiones sobre riesgo y sobre ti, y por eso nadie puede tomarlas en tu lugar — dependen de tu horizonte, de tu estabilidad de ingresos y de cuánto te vas a poner nervioso.
El orden correcto de las preguntas
Casi todo el mundo empieza por «¿qué fondo compro?», sigue por «¿en qué bróker?» y termina con «ah, y ¿cuánto de cada cosa?».
El orden útil es el inverso: cuánto de cada cosa, con qué bandas, y solo al final con qué producto. Los dos primeros son tuyos y duran años; el tercero es intercambiable, porque si mañana aparece un fondo mejor sobre el mismo índice se traspasa y tu estrategia no se entera.
Lo que no te van a contar
El «80 %» se cita como una ley de la naturaleza y no lo es. Sale de estudios sobre carteras institucionales con metodologías discutidas durante treinta años. La conclusión cualitativa aguanta; el número exacto, no.
Y hay algo que pesa más que el reparto: cuánto ahorras. Entre una tarde afinando el 80/20 y una revisando tus gastos fijos, la segunda rinde más.
Y una tercera, incómoda aquí: con treinta años por delante, la diferencia entre un 80/20 y un 90/10 se pierde en el ruido. Esto importa en los extremos.
Lo que hay que retener
- El reparto explica la mayor parte de los vaivenes; el producto concreto, casi nada.
- Al elegir un reparto eliges cuánto caes, cuánto subes y cuánto aguantas.
- El orden útil es reparto → bandas → producto. Casi todo el mundo lo hace al revés.
- Lo que ahorras pesa más que cómo lo repartes.
Hazlo ahora
Antes de seguir, escribe tus porcentajes objetivo en la herramienta. No hace falta que sean los definitivos: hace falta que estén escritos, porque el resto del curso los va a mover.
Fijar mis pesos objetivo